Asociación Alcione

Los extraterrestres

Los extraterrestres existen, aunque los escépticos duden

Quién puede asegurar que entre la infinidad de galaxias, con sus billones de estrellas y planetas asociados, sólo la Tierra está habitada por seres racionales?. Y si la Tierra no fuese el único planeta habitado, ¿quién podría garantizar que somos la humanidad más adelantada?.

Existen muchas evidencias reales de que no estamos solos en el Universo. Los que buscan la verdad saben que en muchos rincones de la Tierra se han producido contactos con seres de otros mundos. Desafortunadamente este asunto ha sido muchas veces ridiculizado e insistentemente negado a la humanidad.

Casos de misteriosos objetos han sido registrados por radares en distintos lugares del mundo. Pilotos de aviones civiles y militares han sido testigos de avistamientos de objetos con capacidades que ningún aparato terrestre tiene, tales como viajar a enormes velocidades, frenar o acelerar instantáneamente, realizar giros bruscos a gran velocidad, etc.

Ovnis en México, Brasil, Chile, Argentina… Por todos los lados surgen noticias de avistamientos de naves extraterrestres.

Naves con diferentes formas surcan el cielo, otras veces bajan a la tierra firme y también son avistadas saliendo del océano o circunvolando volcanes.

Seres extraterrestres nos han visitado desde hace milenios, tomando contacto con diferentes culturas, como así lo atestiguan numerosas narraciones a lo largo de la historia. Quienes han contactado con ellos sostienen que son personas sabias y conscientes, con extraordinarias facultades plenamente desarrolladas, capaces de comunicarse telepáticamente entre ellos, seres que nacen y mueren a voluntad y cuya única religión es el respeto mutuo, el respeto a la vida y a los demás.

Los extraterrestres han sabido combinar inteligentemente la ciencia de la materia y la ciencia del espíritu. Sus viajes interestelares son fruto de una tecnología muy avanzada, sustentada por un desarrollo espiritual también elevado.

Sus conocimientos son muy superiores a los que tenemos en nuestro planeta, con soluciones para muchos de los problemas de la humanidad en el ámbito del uso de energías, salud, transporte, agricultura, aspectos climáticos, etc. Sin embargo, el exagerado desarrollo de nuestro materialismo y los defectos psicológicos que cargamos en nuestro interior, tales como la ambición, orgullo, codicia, sed de poder, falta de amor, etc., no les permite hacer el contacto directo y transmitir dichos conocimientos a gran escala por el mal uso que podríamos hacer de ellos.

Hay una enorme preocupación de las civilizaciones extraterrestres con relación a los experimentos y el uso de las armas nucleares en la Tierra y su instalación en el espacio.

Pese a que los extraterrestres no pueden interferir masivamente, ellos pueden ayudar individualmente a las personas que estén comenzando un trabajo serio de desarrollo espiritual.

Por otro lado, pronto la humanidad se lanzará a un holocausto atómico y se producirán cambios de gravísimas consecuencias en nuestro planeta. Los seres extraterrestres lo saben y se preparan para rescatar a todos aquellos que hayan comenzado un trabajo serio de transformación interior, de mejoramiento espiritual conforme nos enseña, de una forma clara y sencilla, V.M. Rabolú en su libro “Hercólubus o Planeta Rojo”.

En estos instantes los habitantes de la Tierra estamos llenos de orgullo y soberbia. Ya se ha levantado la Torre de Babel con la cual los científicos piensan conquistar el espacio exterior. Las naves espaciales llegaron a la Luna y ahora los científicos quieren lanzarse sobre Marte. El encuentro con las humanidades de otros planetas es, por lógica deducción, totalmente inevitable y a nuestra humanidad no le quedará más remedio que transformarse o perecer.

Vida en otros planetas

Mientras nuestros científicos tratan de encontrar algún vestigio de vida extraterrena existen personas plenamente conscientes de la existencia de vida en otros planetas y que han hecho públicas algunas informaciones reveladoras. Una de esas personas fue V.M. Rabolú, quien describe en su libro “Hercólubus o Planeta Rojo” su propia experiencia directa y personal con seres de otros mundos.

V.M. Rabolú afirma en su obra:

“He tratado muchas veces con extraterrestres y puedo dar fe, testimonio de esa maravilla de habitantes, que no tengo palabras con qué describir la sabiduría, la cultura y la vida angélica que llevan”.

Al hablar de la relación humana, dice:

“…Ellos respetan el libre albedrío de cada persona. No es como estos terrícolas que quieren apoderarse del mundo a pura bala y amenazas. Están muy equivocados los señores norteamericanos con sus películas y revistas que sacan”.

El hecho de que V.M. Rabolú nos muestre la maravilla de estas civilizaciones superiores es una invitación a la reflexión. Reflexión sobre aquello que pudimos llegar a ser y que nunca fuimos. Una invitación a abandonar la vida mecanicista que nos caracteriza y a transformarnos espiritualmente como seres humanos y como civilización.

Los seres humanos de esta época debemos entender que seres de otros mundos nos vigilan y saben del cataclismo que se avecina. Ellos nos conocen por dentro y por fuera y serán los que intervengan con sus naves para rescatar a todas aquellas personas que hayan demostrado verdadero amor por la humanidad y hayan comenzado un trabajo serio por su regeneración espiritual.